martes, 10 de mayo de 2016

Mi papá murió de ELA


Angel Omar Sanz. "Mi padre un hombre
fuerte en poco tiempo se hizo tan débil 
y dependiente".
Mi corazón conmovido y lleno de lágrimas y dolor se sobrecogió al ver el cuerpo sin vida de mi padre, sabiendo que yo estoy padeciendo esa enfermedad que en menos de cuatro años volvió a aquel hombre duro, con cara recia y carácter fuerte propio de un hombre de llano en un hombrecito minúsculo e indefenso que jamás imaginé ver… ¡Cuan terrible es la ELA! ¡Cómo acabó tan rápido con mi papá!

___¡Caramba, Papi! Te fuiste primero que yo, seguro ya te has encontrado con el Señor, nos vemos en el cielo, espérame allá.

Abracé su cuerpo inerte y besé su rostro. Me di cuenta allí que sus facciones habían cambiado en tan sólo unos pocos minutos, ya no se veía con aquel rostro moribundo y exageradamente enflaquecido, de pronto se habían llenado sus mejillas y aquella rigidez había cedido, aunque estaba muerto se veía con un rostro vivo y en paz, entonces acomodé mejor su boca y le dibujé una sonrisa en sus labios.

Mi padre pasó, al igual que yo, buscando por mucho tiempo saber qué tenía, pensamos que su repentino desmejoramiento se debía a la depresión que le causó la muerte por inmersión de mi hermanito Miguel, quién era su bordón, su hijo menor tenido en su vejez, pero cada vez se veía mas enfermo y él me decía, si tan sólo alguien me dijera qué tengo. A mi me daba la impresión que sus síntomas no eran de depresión, pues se parecían a los míos y yo le podía entender y describir sus males, pero igual yo tampoco tenía diagnóstico.

Cuando por fin el Dr. Lechin le dijo que tenía ELA, fue hace unos meses, y de allí vivió unos cuatro meses más.

Yo no podía creer que había pasado tan pronto, apenas dos meses atrás, en febrero, estando los dos acostado me preguntó:

___Hija ¿Cómo cuánto tiempo nos queda?”

Yo me quedé un poco pensativa, meditando en la pregunta, suspiré y luego le respondí:

__No sé papá, puede ser unos meses, unas semanas, unos días, y hasta unos años, sólo Dios sabe cuanto tiempo vamos a vivir , pero sí sé una cosa que no viviremos un día más ni un día menos de lo que Dios planeó que viviríamos en esta tierra, sé también que el tiempo que tenemos, sea corto o sea largo, será un tiempo grande y valioso si lo vivimos para ÉL con la alegría de estar vivos y lo vivimos intensamente un día a la vez como dice aquel viejo canto que yo cantaba desde adolescente  “Un día a la vez, Mi Cristo es lo que pido de tí, dame el poder para hacer cada día lo que es mi deber, ayer ya pasó mi Cristo, mañana quizás no vendrá, Señor por mi bien yo quiero vencer el día de hoy”….¿Te acuerdas?

___Sí, a mi también me gusta ese canto…

___Bueno, viejo,  ese canto hoy debe ser una oración real para nosotros…Vivamos el día de hoy, papi y hagamos todo lo tenemos pendiente por hacer como si mañana fuéramos a morir… amemos, hagamos que los que nos aman disfruten con nosotros, estemos a cuentas con nuestro Dios... hagamos en este resto de tiempo que nos queda lo que a Dios le gusta que hagamos, seamos agradables a Él y finalmente, viejo, hagamos todo lo que esté a nuestra mano hacer para que nuestro día de hoy sea el mejor de nuestro días.


___Sí hija, tu tienes razón… pero quiero preguntarte algo.

___¿Qué?

___¿Hija, no te preocupa morir… ?

___En verdad, no… yo ya morí y Dios me volvió a traer de vuelta... creo que aún estoy viva por un propósito del Señor, pues Él me pudo sanar completamente ese día que morí y volví a vivir, pero no lo hizo… Él tiene su razón para dejarme viva hasta hoy padeciendo esto y sé que si muero voy con Él, pero estoy convencida que si el Señor me ha alargado mi vida contra todos los pronósticos médicos es para que yo lleve su mensaje a aquellos que no tienen esperanza…


___Te entiendo, hija, pero yo lo digo…bueno... por tus hijos…


___¡Claro, papá! claro que pienso en mis hijos y en especial en los tres más pequeños, medito en lo que será para ellos el hecho de que yo me muera pronto… pienso mucho en ese momento en que tenga que partir… pienso en sus vidas, pero estoy consciente que Dios es quien decide si me da más tiempo para vivir, para verlos crecer y para guiarlos hasta que sean grandes… yo quiero verlos realizados ¿Y qué mamá no quiere ver a sus hijos así? Pero no tengo el poder para decidir cuanto tiempo viviré y no sé si tendré la dicha de ir a sus graduaciones, si podre asistir a sus bodas y si podré estar en el nacimiento de mis nietos... me gustaría ver y disfrutar a  mis nietos, pero esos deseos sólo son deseos que están sujetos a la voluntad de Dios... Sólo le pido a Él que sea cual sea su voluntad perfecta nos ayude a aceptarla con valor... le pido que los ayude a superar nuestra separación cuando sea el momento de yo partir y me ayude a mí a aprovechar cada instante que Él me da de vida para llenarlos de amor y le ruego, también que me de sabiduría al enseñarlos y prepararlos para enfrentar su vida con valor cuando yo ya no esté con ellos.


___¿Les has hablado a ellos de que te puedes morir?


___Sí, papá. Giorgio y yo lo hemos hecho, nos hemos reunido en familia y hemos hablado de esto… los niños están conscientes de que yo les puedo faltar en algún momento, ha sido duro hacerlo, pero hemos hablado de la enfermedad y su pronóstico de muerte muchas veces y también para dónde voy a ir yo cuando eso me suceda.


___Hablas tan tranquila de eso hija…


___Es que no tengo miedo a morir, papá. Sé para donde voy y sé que Dios tiene un lugar para mí.


___Yo también, estoy seguro de eso.

ANA VICTORIA SANZ Y ANGEL OMAR SANZ: "Mi padre fue 
un hombre fuerte, lleno de defectos y virtudes, 
puedo  decir que más que mi padre fue mi amigo
 y consejero

Hablamos esas cosas y más ese día y ahora había llegado ese momento de la despedida que ambos sabíamos que llegaría, ahora él estaba con el Señor, nuestro Salvador, junto a mi hermano Miguel y mis abuelos y muchos otros tantos que amamos y allá están, eso me llevó a cantar un viejo cántico que canta un grupo cristiano que dice:


“No seré una extraña cuando llegue al cielo,

Ya conozco algunos allá

pues tengo muchos amigos y seres queridos

esperándome en aquella ciudad.

Fueron ya para Sión, mucho antes que yo,

y esperándome están en la mansión de Dios”


Duele separarse de quien amamos como es normal, pero me consuela la esperanza de que un día volveré a ver a mi papá de nuevo y esa es la esperanza que mis hijos, mi esposo y mi familia tienen de que cuando yo me vaya también nos volveremos a ver, pues así Dios nos lo prometió.


Tengo ELA, TENGO ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA, UNA ENFERMEDAD RARA, ENFERMEDAD DE LA NEURONA SUPERIOR